miércoles, 11 de febrero de 2026

Pterigio: ¿qué es, cuándo tratarlo y qué esperar del tratamiento?

 

Descubre qué es el pterigio, cuándo debe tratarse y qué esperar del procedimiento para cuidar tu salud visual y evitar complicaciones futuras.

Sentir ardor en los ojos, ver una pequeña carnosidad avanzar hacia la córnea o experimentar enrojecimiento frecuente no debería tomarse a la ligera. Aunque al principio parece algo menor, el pterigio puede afectar tu visión, alterar la apariencia de tus ojos y, en algunos casos, limitar actividades cotidianas si no se trata a tiempo.

En esta nota te explicamos qué es exactamente esta condición ocular, cuáles son sus principales causas, cómo identificar las señales de alerta, qué tipo de tratamiento es más efectivo y por qué en Bogotá Láser Ocular Surgery Center ofrecemos una experiencia quirúrgica segura, avanzada y personalizada para quienes necesitan recuperar su salud visual con confianza.

¿Qué es el pterigio y por qué aparece?

El pterigio es una afección ocular caracterizada por el crecimiento anormal de un tejido fibrovascular que se origina en la conjuntiva y avanza sobre la córnea, generalmente desde el lado nasal del ojo. A pesar de que en muchos casos comienza como una alteración benigna y de lento crecimiento, si no se trata adecuadamente, puede comprometer la visión, generar molestias persistentes y afectar la estética ocular. Se le conoce también como “uña” debido a su forma triangular y su invasión progresiva hacia la parte central del ojo.

Las principales causas de aparición del pterigio incluyen:

  • Exposición prolongada a radiación ultravioleta (UV): una de las razones más comunes. Por eso, es más frecuente en personas que pasan mucho tiempo al aire libre sin protección ocular adecuada.
  • Ambientes con polvo, viento o arena: estos factores irritan de forma crónica la superficie ocular, facilitando el desarrollo del tejido anómalo.
  • Sequedad ocular sostenida: la falta de lubricación adecuada predispone al ojo a sufrir alteraciones en la conjuntiva.
  • Predisposición genética: si hay antecedentes familiares con esta condición, es más probable que se desarrolle, incluso con una exposición moderada a factores ambientales. Esto se vuelve especialmente relevante en zonas cercanas al Ecuador, donde la radiación ultravioleta (UV) es más intensa durante todo el año debido a la posición geográfica.

Por ejemplo, varios estudios del National Center for Biotechnology Information han demostrado que las personas que viven en regiones ecuatoriales o tropicales, como gran parte de Colombia, están más expuestas a esta radiación, lo que activa o acelera procesos inflamatorios y degenerativos en personas predispuestas genéticamente.

  • Uso insuficiente de gafas de sol o de protección: la falta de barreras físicas que bloqueen la radiación y otros factores ambientales pueden acelerar el proceso.

Síntomas y señales de alerta que no debes ignorar

Síntomas y señales de alerta que no debes ignorar

Esta afección puede parecer un problema menor al inicio, pero sus efectos pueden intensificarse con el tiempo si no se le da un manejo adecuado. Reconocer los signos desde las primeras etapas es fundamental para evitar molestias persistentes o incluso daños visuales irreversibles. Estos son los síntomas más comunes y las señales de advertencia a las que deberías prestar atención:

  • Enrojecimiento constante o recurrente en el ojo afectado: no se trata de una simple irritación. El pterigio genera inflamación crónica que puede confundirse con conjuntivitis. Si notas que el enrojecimiento aparece con frecuencia, especialmente después de estar al sol o en ambientes polvorientos, podría ser una señal de alarma.
  • Sensación de cuerpo extraño o arenilla: es uno de los síntomas más fastidiosos. Los pacientes suelen describirlo como “tener algo dentro del ojo todo el tiempo”, lo cual puede interferir con tareas simples como leer, trabajar frente al computador o conducir.
  • Picazón, ardor o escozor persistente: estas molestias no suelen aliviarse con gotas lubricantes comunes. Cuando el pterigio está activo, la irritación puede convertirse en un problema continuo que disminuye la calidad de vida.
  • Sequedad ocular o lagrimeo excesivo: en etapas más avanzadas, la alteración de la superficie ocular puede afectar el equilibrio del film lagrimal, generando ojos constantemente secos o, por el contrario, con lagrimeo reflejo.

Sequedad ocular o lagrimeo excesivo

  • Alteraciones visuales progresivas: a medida que el tejido invade la córnea, puede alterar su curvatura y producir astigmatismo. Esto genera visión borrosa, especialmente en entornos con mucha luz o durante actividades de precisión.
  • Evidencia visible de un crecimiento blanquecino o rosado sobre el ojo: si observas una especie de “uña” creciendo desde el lagrimal hacia el centro del ojo, es fundamental consultar con un oftalmólogo. La presencia de este tejido anormal no solo afecta la estética ocular, sino que puede comprometer la visión si llega a cubrir el eje visual.
  • Sensibilidad excesiva a la luz (fotofobia): esta molestia puede ser una señal de que la córnea está empezando a ser invadida por el pterigio, produciendo alteraciones en la forma en la que la luz incide sobre el ojo.
  • Dolor leve a moderado en el ojo afectado: aunque no siempre se presenta, algunos pacientes manifiestan dolor o presión ocular, especialmente cuando el pterigio crece de forma rápida o se inflama.

Si experimentas uno o más de estos síntomas, es recomendable acudir a una clínica oftalmológica en Bogotá con experiencia en el diagnóstico y tratamiento de esta patología, como Bogota Laser Ocular Surgery Center. Un diagnóstico oportuno puede evitar complicaciones futuras y permitir un tratamiento más conservador.

¿Cuál es el tratamiento para el pterigio?

El tratamiento de pterigio puede variar según el tamaño, la progresión del crecimiento y los síntomas que presente el paciente. No todos los casos requieren cirugía inmediata, pero es fundamental que el diagnóstico lo realice un oftalmólogo especializado. Estos son los enfoques terapéuticos más comunes para tratar esta condición:

  • Tratamiento médico con lágrimas artificiales o antiinflamatorios: en los casos leves, cuando el pterigio no invade la córnea ni afecta la visión, puede indicarse el uso de lubricantes oculares para aliviar molestias como la sensación de cuerpo extraño, la irritación o el ardor. También se pueden prescribir antiinflamatorios tópicos para controlar brotes de enrojecimiento y reducir la inflamación.

  • Cirugía de pterigio con autoinjerto conjuntival: este procedimiento quirúrgico es el tratamiento más efectivo cuando el pterigio compromete la visión, invade la córnea o causa síntomas persistentes. Consiste en retirar el tejido anómalo y cubrir el área afectada con un injerto tomado de la propia conjuntiva del paciente. Esta técnica reduce significativamente el riesgo de recurrencia.

Ten en cuenta que, a diferencia del primer tratamiento, la cirugía de pterigio no solo es una solución funcional y estética, sino que también puede mejorar notablemente la calidad de vida del paciente al eliminar las molestias y prevenir afectaciones visuales mayores.

Factores de riesgo si se deja avanzar el pterigio

Aunque el pterigio puede parecer una condición benigna, postergar su tratamiento puede generar complicaciones que afectan tanto la salud visual como el bienestar general del paciente. A continuación, te compartimos los riesgos más relevantes de dejarlo avanzar sin la debida intervención:

  • Pérdida progresiva de visión: a medida que el pterigio crece, puede invadir la córnea y alterar su curvatura natural. Esto genera astigmatismo irregular y, en casos más graves, disminución de la agudeza visual, dificultando actividades cotidianas como leer, conducir o trabajar frente a pantallas.
  • Afectación permanente de la superficie ocular: el avance del tejido fibrovascular puede alterar la anatomía de la superficie del ojo, generando cicatrices, opacidades corneales o irregularidades que, incluso después de la cirugía, pueden dejar secuelas visuales irreversibles si no se trata a tiempo.
  • Mayor tasa de recurrencia tras una cirugía tardía: cuando el pterigio se encuentra en una etapa avanzada, su remoción quirúrgica se vuelve más compleja. Esto incrementa la posibilidad de que vuelva a aparecer, especialmente si no se toman medidas preventivas posteriores como el uso riguroso de protección solar ocular.
  • Síntomas persistentes que afectan la calidad de vida: enrojecimiento constante, ardor, sensación de cuerpo extraño y lagrimeo excesivo son algunas de las molestias crónicas que pueden intensificarse con el tiempo. Estos síntomas impactan el confort visual diario y pueden volverse altamente incapacitantes.
  • Limitaciones estéticas importantes: además del impacto funcional, el pterigio puede generar alteraciones visibles en el ojo, como enrojecimiento permanente o deformación de la superficie ocular. Esto puede provocar incomodidad emocional o inseguridad en situaciones sociales y profesionales.
  • Riesgo de complicaciones si no se actúa con supervisión médica: intentar automedicarse o recurrir a soluciones sin supervisión profesional puede agravar la condición. Algunos colirios mal indicados o el uso excesivo de gotas con corticoides pueden generar efectos adversos severos como aumento de la presión intraocular o cataratas secundarias.

La progresión del pterigio no siempre es lineal ni predecible. Por eso, en nuestra clínica insistimos en la importancia de actuar con anticipación y de la mano de profesionales en oftalmología, para evitar riesgos mayores y proteger tu salud visual a largo plazo.

¿Qué esperar del tratamiento y la recuperación?

Esta intervención es ambulatoria, segura y eficaz, especialmente cuando es realizada por especialistas en cirugía ocular. A continuación, te contamos qué puedes esperar de este proceso y de la recuperación posterior:

  • Procedimiento rápido y con anestesia local: la operación de pterigión dura en promedio entre 30 y 45 minutos. Se realiza con anestesia local y no requiere hospitalización. El paciente puede regresar a casa el mismo día, con indicaciones claras para su cuidado.
  • Recuperación visual progresiva: en los primeros días, es común experimentar visión borrosa, sensibilidad a la luz o sensación de cuerpo extraño. Estos síntomas disminuyen gradualmente y, en la mayoría de los casos, la visión mejora notoriamente en pocas semanas.
  • Indicaciones postoperatorias específicas: se recomienda el uso de gotas antibióticas y antiinflamatorias, evitar frotarse los ojos, protegerse del sol con gafas oscuras y no realizar esfuerzos físicos intensos. También se sugiere no nadar ni exponerse a ambientes contaminantes durante al menos dos semanas.

  • Controles médicos de seguimiento: el oftalmólogo realizará valoraciones periódicas para supervisar la cicatrización, controlar el riesgo de infección y prevenir recurrencias. Estas citas son clave para garantizar una recuperación exitosa y sin complicaciones.
  • Resultados estéticos y funcionales positivos: la mayoría de los pacientes reportan una mejora visual significativa y una notable recuperación del aspecto natural del ojo. Además, desaparecen las molestias que antes interferían con su calidad de vida, como el enrojecimiento constante o la resequedad.

En Bogota Laser Ocular Surgery Center, acompañamos a cada paciente antes, durante y después de la intervención, con un enfoque personalizado que prioriza su bienestar visual y emocional. Nuestra experiencia en cirugía de pterigión y tratamientos avanzados nos permite garantizar una atención segura y resultados confiables.

¿Tienes molestias que podrían estar relacionadas con esta condición? Agenda tu valoración con nuestros especialistas en oftalmología en Bogotá y empieza a cuidar de tu visión con el respaldo de un centro que ha transformado la experiencia quirúrgica de miles de pacientes.

Artículo tomado de Bogotá Láser. 

jueves, 22 de enero de 2026

¿Cuánto pierdes en calidad de vida por no tratar tu problema visual a tiempo?

 

Descubre cuánto impacta tu calidad de vida no tratar a tiempo un problema visual y por qué atenderlo a tiempo mejora tu bienestar diario.

Desde no reconocer rostros a distancia hasta dejar de conducir, evitar reuniones o renunciar a tus hobbies, la pérdida visual tiene un impacto real. Y lo más preocupante es que muchas personas lo normalizan, sin saber que actuar a tiempo puede marcar la diferencia entre conservar su visión o perderla progresivamente.

En esta nota te explicaremos cómo la visión sin tratamiento perjudica tu día a día, qué señales no debes dejar pasar y por qué en Bogota Laser Ocular Surgery Center estamos comprometidos con ayudarte a recuperar más que tu vista: tu libertad, tu tranquilidad y tu calidad de vida.

¿Cómo los problemas visuales no tratados afectan tu calidad de vida?

Aunque parezca un problema manejable, vivir con una condición visual sin tratar puede deteriorar aspectos fundamentales del día a día. Desde la movilidad y la interacción social hasta la salud mental y la autonomía, las consecuencias se extienden mucho más allá de la vista. Ignorar los síntomas, postergar una valoración médica o aplazar una cirugía láser de ojos puede significar una pérdida significativa de bienestar general.

A continuación, te compartimos algunos de los impactos más documentados que genera el hecho de no tratar a tiempo los problemas de visión:

  • Mayor riesgo de caídas y accidentes: las personas con visión deficiente presentan hasta 2,4 veces más riesgo de caídas y fracturas, especialmente en mayores de 65 años, según el National Institutes of Health (NIH). La visión disminuida compromete la percepción de profundidad y obstáculos, afectando la movilidad y la seguridad en casa o en la calle.
  • Reducción de la independencia y autonomía: una mala visión impide realizar tareas tan básicas como leer, cocinar, conducir o reconocer rostros. De acuerdo con The Lancet Global Health, este deterioro visual afecta directamente la independencia funcional y genera un impacto emocional severo.
  • Mayor prevalencia de síntomas depresivos y ansiedad: la American Academy of Ophthalmology señala que las personas con enfermedades visuales no tratadas tienen el doble de probabilidades de desarrollar depresión, debido al aislamiento y a la frustración que genera no poder realizar actividades cotidianas.

¿Cómo los problemas visuales no tratados afectan tu calidad de vida?

  • Afectación del rendimiento laboral o académico: una visión deficiente no tratada repercute directamente en la productividad. Según Vision Impact Institute, más del 80% del aprendizaje se da por vía visual, por lo que estudiantes con problemas sin corrección pueden ver comprometido su desempeño. Lo mismo aplica para personas activas laboralmente.
  • Deterioro en la calidad del sueño: estudios compartidos por el British Journal of Ophthalmology han vinculado ciertas enfermedades visuales como el glaucoma con alteraciones en los ritmos circadianos y la calidad del sueño, afectando el descanso reparador del paciente.
  • Incremento del estrés familiar y dependencia: cuando un miembro del hogar sufre pérdida visual y no accede a tratamiento, el entorno familiar se ve obligado a adaptarse: acompañamiento constante, limitaciones en el cuidado personal y aumento de la carga emocional.
  • Peor pronóstico a largo plazo: según la American Optometric Association, cuanto más se retrasa la intervención médica, mayor es el riesgo de sufrir daños irreversibles en la retina, el nervio óptico o el cristalino, especialmente en enfermedades como cataratas, degeneración macular o glaucoma.

Señales de alerta que no debes ignorar

Señales de alerta que no debes ignorar

No todos los problemas visuales se manifiestan con una pérdida repentina de visión. Muchas veces, los síntomas comienzan de forma leve, progresiva o intermitente, esto lleva a que sean ignorados o normalizados por quienes los padecen. Sin embargo, actuar a tiempo ante estos signos puede marcar una diferencia crucial en el pronóstico, especialmente si se trata de afecciones como glaucoma, cataratas o degeneración macular.

Descubre algunos de los signos de alarma que evidencian la necesidad de recibir atención oftalmológica inmediata a continuación:

  • Visión borrosa o dificultad para enfocar a distintas distancias: puede ser síntoma de errores refractivos (miopía, hipermetropía, astigmatismo), pero también de cataratas o presbicia. La visión que se nubla lentamente no debe asumirse como parte del envejecimiento natural.
  • Sensibilidad exagerada a la luz (fotofobia): una molestia persistente ante la exposición a la luz puede indicar condiciones como uveítis, cataratas o queratitis. También, según Mayo Clinic, es un síntoma frecuente en personas con ojo seco severo.
  • Aparición de destellos, puntos flotantes o visión de sombras: estos síntomas podrían estar asociados al desprendimiento de retina, una urgencia médica que puede causar pérdida visual permanente si no se trata de inmediato.
  • Pérdida de la visión periférica o visión en túnel: de acuerdo con Glaucoma Research Foundation, son señales comunes en casos de glaucoma avanzado. Muchas personas no detectan esta pérdida porque el ojo sano compensa, pero es una señal grave de daño en el nervio óptico.

Pérdida de la visión periférica o visión en túnel

  • Dolor ocular persistente o presión dentro del ojo: no debe confundirse con fatiga visual. Puede estar relacionado con infecciones, inflamaciones o glaucoma de ángulo cerrado, una condición que requiere intervención urgente.
  • Cambios en la visión nocturna o halos alrededor de las luces: dificultad para conducir de noche o percepción de halos pueden ser signos de cataratas o queratocono.
  • Ojo seco persistente, ardor o sensación de cuerpo extraño: más allá de la incomodidad, el ojo seco crónico sin tratamiento puede derivar en lesiones corneales o infecciones.
  • Dificultad para distinguir colores o cambios en la percepción cromática: aunque suele asociarse con el daltonismo, también puede indicar daño en la mácula, como, según lo indica la BrightFocus Foundation, ocurre en la degeneración macular relacionada con la edad (DMRE).

El impacto silencioso de no tratar tus problemas visuales

Muchas personas postergan la visita al oftalmólogo por miedo, desinformación o falta de tiempo, sin darse cuenta de que su calidad de vida se está deteriorando día a día. ¿Sabías que los efectos de la visión no tratada van mucho más allá de los ojos?

Estas cifras, del American Optometric Association, National Institutes of Health y el National Eye Institute, lo confirman:

El impacto silencioso de no tratar tus problemas visuales

Beneficios de actuar a tiempo ante un problema visual

Retrasar el tratamiento de una afección ocular puede derivar en daños permanentes o incluso en pérdida de visión. En cambio, una intervención oportuna puede mejorar de forma significativa la salud visual y la calidad de vida. Descubre más sobre las ventajas de tratar a tiempo cualquier síntoma visual a continuación:

  • Mayor probabilidad de preservar la visión: según el National Eye Institute, cuando se diagnostican a tiempo enfermedades como el glaucoma o la degeneración macular, es posible ralentizar su progresión o evitar un daño mayor en el nervio óptico o la mácula.
  • Tratamientos menos invasivos y más eficaces: las intervenciones tempranas, como el uso de láser para la presión intraocular o la cirugía de ojos para corregir errores visuales, suelen ser más eficaces cuando el problema no ha avanzado.
  • Mejora inmediata en el desempeño cotidiano: leer, conducir, trabajar o disfrutar actividades al aire libre se hace mucho más fácil con una visión óptima. Esto se traduce en mayor independencia, confianza y seguridad en la vida diaria.

  • Reducción de riesgos asociados a accidentes: una mala visión aumenta las posibilidades de caídas, especialmente en adultos mayores. De acuerdo con el Journal of the American Geriatrics Society, corregir un defecto visual o tratar una catarata puede reducir hasta en un 30 % el riesgo de caídas.
  • Prevención de daños oculares mayores: muchas condiciones, como la retinopatía diabética o el desprendimiento de retina, progresan sin síntomas evidentes en las primeras fases. Detectarlas a tiempo permite conservar estructuras clave del ojo.
  • Reducción de costos a largo plazo: un diagnóstico temprano evita tratamientos más costosos o prolongados en el futuro. Además, mejora la calidad de vida laboral al reducir ausencias, errores por visión deficiente o dependencia de otros.
  • Mejor salud emocional y mental: la pérdida visual está relacionada con ansiedad, aislamiento social y depresión. Tratar un problema ocular a tiempo mejora la autoestima y la participación activa en la vida personal y social.

No sigas arriesgando tu visión: agenda tu cita oftalmológica con Bogota Laser

Posponer una consulta o ignorar los síntomas puede parecer inofensivo… hasta que ya es demasiado tarde. Cada día que pasa sin tratar un problema visual es un día en el que podrías estar perdiendo nitidez, libertad y calidad de vida. 

En Bogota Laser Ocular Surgery Center, sabemos que tu visión es más que un sentido: es tu independencia, tu forma de disfrutar lo que amas, tu manera de mirar a quienes te rodean. Por eso, contamos con tecnología de punta, médicos especializados y una atención que se anticipa a tus necesidades.

No dejes que la duda o el miedo te detengan. Agenda tu valoración hoy mismo y empieza a cuidar tu salud visual con quienes realmente saben cómo hacerlo. ¡Aún estás a tiempo!

Artículo tomado de Bogotá Láser. 

miércoles, 17 de diciembre de 2025

Mitos sobre operarte los ojos en temporada de vacaciones: en qué no debes creer

 

Descubre los mitos más comunes sobre operarte los ojos en vacaciones y conoce la verdad para decidir con tranquilidad y buena información. ¡Lee más!

En Bogota Laser Ocular Surgery Center, hemos escuchado cientos de preguntas de pacientes que dudan si operarse en diciembre, en Semana Santa o en sus vacaciones anuales. La buena noticia es que la mayoría de las intervenciones oftalmológicas modernas, como la cirugía láser para miopía, astigmatismo o presbicia, son ambulatorias, seguras y tienen tiempos de recuperación que permiten seguir disfrutando la temporada con las recomendaciones adecuadas.

En este artículo, desmentimos los mitos más comunes sobre las cirugías oculares en vacaciones y te damos información confiable para que tomes decisiones sin miedo, con la tranquilidad de estar en manos expertas.

Mito vs. realidad: ¿qué sí puedes hacer después de una cirugía ocular y qué no?

Lejos de representar un obstáculo, la cirugía ocular moderna se ha convertido en un procedimiento ambulatorio que permite una rápida reincorporación a la vida cotidiana. Gracias a sus técnicas mínimamente invasivas, sus tiempos de recuperación son cada vez más cortos, esto ha desmentido muchos de los temores que suelen circular entre quienes consideran operarse durante la temporada de vacaciones.

El mejor ejemplo de ello, es la nueva técnica Klex SmartSight (conocida como SMILE a nivel mundial), ideal para tratar miopías y astigmatismos medios y altos con una recuperación de 5 horas.

A continuación, te mostramos cuáles son los mitos más comunes y qué tan alejados están de la realidad clínica actual:

  • Mito: “No puedes viajar en avión después de operarte los ojos”

“No puedes viajar en avión después de operarte los ojos”

Realidad: este es uno de los mitos más extendidos, pero también uno de los más infundados. Para la gran mayoría de cirugías oculares, incluyendo LASIK y cirugía de cataratas, el viaje en avión está permitido desde el primer o segundo día. Los cambios de presión en cabina no afectan al ojo operado porque no hay gas ni cavidades internas manipuladas como sí ocurre en algunas cirugías de ojos específicas de retina, que son la excepción.

  • Mito: “Tendrás que quedarte encerrado durante varios días”

Realidad: la recuperación de la mayoría de cirugías oculares ambulatorias es rápida y permite retomar actividades cotidianas en menos de 24 horas. Pasear, ir a un restaurante o compartir con la familia no representa ningún riesgo si se siguen las recomendaciones básicas: no frotarse los ojos, protegerlos del sol y evitar ambientes contaminados. 

  • Mito: “No podrás asistir a reuniones familiares ni celebraciones”

Realidad: participar en eventos sociales está permitido desde el día siguiente a la cirugía, siempre que no impliquen exposición a humo, polvo o riesgo de golpes. Los pacientes pueden conversar, comer, compartir y disfrutar de su entorno sin mayor restricción.

  • Mito: “No verás bien durante semanas”

Realidad: en la mayoría de los procedimientos de cirugía láser, la recuperación visual es casi inmediata. Muchos pacientes notan una mejoría significativa en pocas horas y alcanzan una visión funcional desde el primer día. En el caso de la cirugía de cataratas, aunque la adaptación puede tomar unos días más, los resultados comienzan a notarse rápidamente. Además, las tecnologías actuales permiten realizar una cirugía precisa, sin puntos ni vendajes, agilizando aún más la recuperación visual.

  • Mito: “No puedes usar pantallas, leer o ver televisión”

“No puedes usar pantallas, leer o ver televisión”

Realidad: estas actividades están limitadas durante las primeras horas después del proceso o, incluso, el primer día de recuperación. Sin embargo, después de este periodo, lo que los especialistas recomiendan es hacer pausas visuales frecuentes, usar lágrimas artificiales para evitar sequedad y descansar la vista si se presenta fatiga. El uso moderado de pantallas o la lectura ayuda a recuperar una rutina normal y a evaluar cómo progresa la visión.

  • Mito: “No puedes viajar en carretera por varios días”

Realidad: no hay ningún impedimento para ser pasajero en trayectos largos. El único cuidado importante es evitar conducir hasta que el oftalmólogo confirme que la agudeza visual está estable y que el paciente no tiene visión borrosa ni sensibilidad excesiva a la luz. Muchos pacientes eligen precisamente la época de vacaciones para operarse y luego viajar a destinos cercanos con total tranquilidad.

  • Mito: “Hacer ejercicio está completamente prohibido por meses”

Realidad: el ejercicio moderado puede retomarse en un par de días o máximo dos semanas. Caminar, hacer yoga, montar bicicleta o usar una elíptica, por ejemplo, son actividades permitidas al pasar los días si no hay riesgo de impacto o de sudor excesivo en los ojos. Eso sí, se debe evitar el ejercicio de alto impacto, de contacto o que implique exposición al polvo o agua (como nadar) durante los primeros días o semanas, según indique el especialista.

  • Mito: “Tendrás que dejar de trabajar por mucho tiempo”

Realidad: en cirugías como Klex SmartSight (conocida como SMILE a nivel mundial), muchos pacientes regresan al trabajo administrativo o remoto al día siguiente. Las restricciones laborales dependen del tipo de tarea y de si existe exposición a ambientes agresivos. Con una adecuada lubricación ocular y siguiendo las recomendaciones posoperatorias, se puede mantener una rutina laboral prácticamente normal.

  • Mito: “Debes evitar completamente la luz natural”

“Debes evitar completamente la luz natural”

Realidad: Salir al aire libre está permitido siempre y cuando se utilicen gafas de sol con filtro UV. Más allá de ser una restricción, protegerse del sol es una recomendación permanente, tanto para personas operadas como para quienes desean mantener su salud ocular a largo plazo. La exposición a la luz no genera daño si el ojo está protegido adecuadamente.

  • Mito: “No puedes disfrutar tus vacaciones si te operas”

Realidad: Precisamente por la rapidez en la recuperación, las vacaciones pueden ser el mejor momento para operarse: se cuenta con más tiempo, menos obligaciones y mayor tranquilidad para seguir el proceso de recuperación sin interrupciones. Salvo algunas excepciones como el ingreso al mar o la piscina (restringido por unos días), los pacientes pueden disfrutar de paseos, viajes, comidas y descanso con total normalidad.

Beneficios reales de operarse en vacaciones: menos estrés, más resultados

 

 
 
 
 
 
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Agendar una cirugía ocular en una clínica de ojos durante las vacaciones no solo es una opción viable, sino también estratégica. Este periodo de menor carga laboral y académica, acompañado de mayor disponibilidad personal, ofrece un entorno ideal para garantizar una recuperación más tranquila, cómoda y eficiente.

Descubre por qué cada vez más pacientes eligen los periodos de descanso para realizar sus procedimientos oftalmológicos a continuación:

  • Mayor disponibilidad para cumplir con los controles posoperatorios: al no tener compromisos laborales o académicos inmediatos, los pacientes pueden asistir con puntualidad y tranquilidad a las valoraciones y revisiones médicas necesarias. Esto garantiza un seguimiento clínico riguroso y una intervención oportuna ante cualquier anomalía.
  • Reducción significativa del estrés pre y postoperatorio: las vacaciones permiten desconectarse de rutinas exigentes. Esta desconexión genera un estado mental más relajado, mejorando la percepción del procedimiento, reduciendo la ansiedad y promoviendo una recuperación más efectiva y emocionalmente positiva.
  • Mayor tiempo para adaptarse a los cambios visuales: tras una cirugía láser de ojos, es normal experimentar una etapa de ajuste. Tener días libres facilita la adaptación a la nueva calidad visual sin presiones externas, lo cual optimiza la experiencia del paciente y mejora su confianza en el tratamiento.

  • Entorno familiar y acompañamiento asegurado: durante las vacaciones es más fácil contar con el apoyo de familiares o amigos, tanto en el transporte como en los cuidados inmediatos. Este acompañamiento cercano es clave para quienes se sienten inseguros en los primeros días postoperatorios.
  • Flexibilidad para seguir las recomendaciones del oftalmólogo: las indicaciones médicas, como mantener reposo, aplicar gotas en horarios específicos o evitar exposición a ciertos ambientes, se cumplen con mayor rigurosidad cuando el paciente no está inmerso en una jornada laboral agitada o en desplazamientos constantes.
  • Mayor satisfacción con la experiencia general: la combinación de un entorno sin tensiones, atención clínica de calidad y mejores condiciones personales genera una percepción mucho más favorable del procedimiento. Los pacientes operados en vacaciones suelen reportar niveles más altos de satisfacción.

Bogota Laser te acompaña antes, durante y después de tu cirugía ocular

Elegir el momento ideal para operarte es importante, pero elegir el lugar correcto es determinante. En Bogota Laser Ocular Surgery Center entendemos que una cirugía ocular va mucho más allá del procedimiento: implica emociones, expectativas y, sobre todo, confianza. Por eso, nuestro compromiso comienza desde la primera valoración y se mantiene firme en cada etapa de tu recuperación.

Aquí no solo encuentras tecnología de punta, especialistas certificados y protocolos clínicos seguros. Encuentras un equipo humano que te guía con claridad, resuelve tus inquietudes en torno a cómo es una operación de ojos y se asegura de que vivas una experiencia positiva desde que entras a la clínica hasta que vuelves a ver con libertad.

Si estás considerando mejorar tu salud visual y aprovechar las vacaciones para dar ese paso, agenda tu cita con nosotros y comprueba por qué miles de pacientes nos recomiendan como su centro de cirugía láser ocular de confianza.

Tu visión merece lo mejor y ¡en nuestra clínica de ojos en Bogotá, estamos listos para cuidarla!

Artículo tomado de Bogotá Láser.